sábado, 18 de febrero de 2012

BLASFEMAR MARCANDO PÓMULO. Reacciones a Obscenity


Las gentes bienpensantes se tirana las calles a poner el grito en el cielo, pancarta en mano, y en la otra un artefacto explosivo, que ya se sabe, a Dios rogando y con el mazo dando. Que la exposición de Bruce LaBruce en La FreshGallery de Madrid haya  levantado tanta polvareda en los sectores más conservadores del catolicismo patrio nos da dos datos esenciales… que esa masa católica sigue viva, como Eugenio Merino representa con su Always Franco de ARCO2012 y que esa masa tiene una cultura artística cuanto menos limitada, ya que la serie de fotos Obscenity de Labruce es, dentro de ese estilo, cuanto menos pacata y modosa, a la par que bella, aséptica y casi reverencial. Primero saltó la liebre del cese de la colaboración de Mario Vaquerizo en la COPE, esto era de esperar, si perteneces a un club, que menos que cumplir sus normas, uno de los mayores accionistas de la cadena de radio es la Conferencia Episcopal, ergo imagino que Mario, antes del cese, había empezado a recoger sus bártulos metafóricamente… Muy a parte sería ver en este embrollo un oscuro paso publicitario que veremos pormenorizadamente en la segunda parte del reallity Alaska y Mario que se encuentra en grabación en estos momentos.  

La exposición de la injuria
Las reacciones del catolicismo militante no se han hecho esperar, la Fundación Francisco Franco, que últimamente es el perejil de todas las sopas, ha declarado que la exposición es “un ataque virulento y mórbido hacia la religión católica” y la ha definido como ”la exposición de la injuria” (A ningún publicista se le podría haber ocurrido mejor frase). Y si solo nos quedásemos en las palabras, no pasaría nada, pero el Apostolado Eucarístico llamó a manifestarse en la tarde del día 17 frente a La Fresh “contra la blasfemia” y “en defensa de nuestras raíces cristianas y la fe católica”… pero alguno habrá que en el verbo manifestar recuerde que los fundamentalistas islámicos responden a las caricaturas de Mahoma con condenas de muerte, y decidió obsequiar a los galeristas, Topacio e Israel, con dos botellas rellenas de pólvora, petardos y líquido inflamable… todo muy del Libro de cocina del anarquista, y como al tirarlos a través de las ventanas de la calle Conde de Aranda no prendieron, se disponían a lanzar botes prendidos con liquido inflamable… fue la llamada de un vecino, la que alertó a las autoridades.

No recuerdo cual fue la reacción de este catolicismo combativo cuando el alcalde de Herrera del Pisuerga Javier San Millán y su familia, aparecían protagonizando personajes sagrados en los retablos de la ermita de Nuestro Señor de la Piedad, obra de Guzmán Capel, financiada, para más INRI (lo siento, tenía que utilizar esta expresión), con fondos públicos de la Junta de Castilla y León. Diferentes varas de medir para un mismo resultado, en el caso de LaBruce, con talento artístico. 

Seguramente habrá foros ultraconservadores intentando crear con escaso talento titulares para adjetivar esta exposición, pero realmente me da tanta pereza internarme en ellos porque presupongo que poca chicha voy a sacar de ellos, que no voy ni a buscarlos.

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